El Torero habla
Anotación:
Si pasas con el ratón por las palabras en color
rojo aparece la traducción de la palabra
“He sido torero desde 1947 a 1986, y nunca he visto hacerles a los toros
esas barbaridades para prepararles.
Basta tener un poco de conocimiento sobre el mundo de los toros para entender que es imposible que los ganaderos sometan a sus animales a este tipo de torturas, ya que existe una Ley, y un Reglamento Taurino, donde se regulan las condiciones en que el toro ha de ser trasladado desde el campo a la plaza para evitar cualquier operación fraudulenta.
Una vez llegado a la plaza se les somete a un reconocimiento por los veterinarios, en presencia del presidente de la corrida, de un representante de un ganadero, y de los toreros, para rechazar aquellos toros que no sean aptos para la lidia o no tengan el trapío suficiente.
Al terminar la corrida las reses son sometidas a un reconocimiento post mortem en el que están presente los veterinarios, el Presidente de la corrida, y un Delegado de la autoridad, de nuevo para comprobar las astas y si ha existido algún tipo de practicas fraudulentas sobre estos animales, de lo que se levanta un acta, que se entrega a la Autoridad competente.
Existen sanciones en caso de incumplimiento de estas disposiciones que consisten en multas que pueden llegar a superar los 150 000 Euros, o en suspensiones e inhabilitaciones.
Por otro lado, los ganaderos se dedican a la cría de unos animales que luego venden, y para volver a lidiar sus toros estos han de tener un prestigio, tienen que ser bravos, es decir tienen que servir para la lidia y no tener un comportamiento extraño en la plaza.
Los toreros tampoco querían unos toros con actitudes impredecibles, ya que el toreo se fundamenta precisamente en un profundo conocimiento por parte del torero del comportamiento del toro. Y por último, el público no iría a las plazas masivamente si no hubiese un peligro real, una emoción verdadera.
A los detractores de las corridas de toros les diría que el toro bravo es un animal que se habría extinguido si no existiesen las corridas de toros y el toro es criado entre algodones con el único destino de ser lidiado en una plaza cuando es adulto; es decir no se hace una cacería de animales en libertad.
La fiesta de los toros es el único espectáculo en el siglo XXI donde lo
que ocurre es de verdad, donde un hombre cada tarde busca el éxito, y para
conseguirlo ha de dominarse a si mismo, ha de tener valor y enfrentarse a un
toro pero no de cualquier manera, sino con estética, ha de crear un arte que
emocione al espectador, y para ello está dispuesto a poner en peligro su
físico e incluso su vida. Es un monumento al valor y a la emoción en estado
puro.
Yo invito a todos aquellos que hablen mal de los toros a que conozcan este
mundo con mayor profundidad.
Un saludo de parte de
Andrés Luque Gago,Torero” (Feb 2004)
Replik auf den Leserbrief “Toros si, toros no” (Nov 2003) in einer
Zeitschrift,
in dem der Spanischkurs eines Beruflichen Weiterbildungskurses der
Schweiz über die “absurde Vorbereitung der Stiere” schreibt.
(Der Leserbrief wurde nicht veroeffentlicht)

